martes 23 de noviembre de 2010

Es como la prolongación del sentimiento.
Como concreto cayendo en mil pedazos,
como la detonación de todo limite.
Pero siempre una constante se traza a través de mil horizontes distintos.
Y encontrarla, ese lugar exacto donde se tensa el espinazo,donde se arremolinan todos los vientos.
Y sentirse ahí, encontrarse girando sobre uno mismo, en la misma piel, sobre el mismo eje.
Donde uno no es otro y nada es ajeno.
Plegarse sobre si, verse en la convergencia de lo eterno.
Sentir como se tornasola el corazón, como arremete ese golpe, tan fuerte, tan infinito.
Puramente visceral, bien adentro.
Verde capricho de puro esplendor, mezcla entre admiración y tormento, verte a los ojos.

1 comentarios:

Miriam dijo...

me gustó. y más todavia que lo sientas. te quiero.