Después se disponía a sacar al intruso de mi cuarto. Corría la cama, y atrás de esta, yo podía ver una gran macha en la pared, como si fuera de humedad. La mancha formaba un planisferio. Desde la puerta (me había alejado por si acaso reaparecía el murciélago) lo iba mirando e iba reconociendo los continentes. En el lugar de África estaba Asia. En el lugar de Asia, África.
Yo le decía a Fer que lo mire y que me lo explique.
Y el me decía algo así como: "Se mueve y cambia".
